Por Dr. Rafael Romero
El cáncer de próstata es uno de los tumores malignos más frecuentes en el varón. Su frecuencia aumenta con la edad por lo que su incidencia se está incrementando porque cada vez los hombres viven hasta edades más avanzadas. Por este motivo se aconseja visitar a un especialista en urología una vez al año para descartar la presencia de un cáncer.
Si su especialista sospecha la presencia de un cáncer de próstata, seguramente le ha propuesto hacerse más pruebas e incluso realizar una biopsia.
Si usted tiene un cáncer de próstata ya confirmado, su especialista le habrá propuesto alguno de los tratamientos de que disponemos: tratamiento mediante cirugía, mediante radioterapia o mediante medicación hormonal. En algunos casos puede incluso recomendarse esperar sin hacer ningún tratamiento. La elección depende de diversos factores como la edad del paciente, su estado de salud y el tipo y extensión del cáncer e incluso la preferencia del paciente por uno u otro tratamiento. Su urólogo habrá tomado en consideración estos factores y le habrá recomendado uno de los tratamientos disponibles.
Todos los especialistas en urología conocen las distintas modalidades del tratamiento del cáncer de próstata. Pero la elección del mejor tratamiento en cada caso y para cada paciente individual es difícil y por ese motivo la comunidad científica internacional sigue discutiendo como encontrar el tratamiento adecuado para cada ocasión.
Solicitar una segunda opinión tiene muchas ventajas si se hace adecuadamente.
La segunda opinión debe solicitarse a un especialista que no haya participado en el diagnóstico de su cáncer y que no va a participar en su futuro tratamiento. De esta forma podrá obtener una opinión objetiva y no interesada sobre todos los tratamientos existentes y sobre la aplicación a su caso concreto.
Con la segunda opinión:
El Papel de la Criocirugía en el Tratamiento del Cáncer de Próstata
La criocirugía de la próstata es una técnica que consiste en congelar esta glándula con el objeto de destruirla. En teoría, en el caso de un cáncer de próstata localizado, sería un trataminto curativo tanto como la cirugía radical, que extirpa totalmente la próstata y la radioterapia que no elimina la próstata pero que puede eliminar todo el tumor que contiene. La criocirugía no se ha impuesto como tratamiento curativo del cáncer de próstata a pesar de que es realizado en algunos centros de Estados Unidos y, sobre todo, de Europa. Tal vez esta falta de popularidad se deba a que esta modalidad, aparentemente sencilla, requiere una gran precisión y aatención a los detalles ténicos para evitar importantes complicaciones. Pero en la actualidad la criocirugía se ha abierto campo en una nueva indicación: en el tratamiento de las recidivas tumorales en los casos previamente tratados con radioterapia. En esta situación la criocirugía, en manos experimentadas, puede conseguir buenos resultados con menos complicaciones que la solución tradicional de cirugía radical, siempre comprometida y con muchas complicaciones en pacientes previamente irradiados.